lunes, 23 de febrero de 2009
Pelos aun del aire matan
Mientras tanto estaba hojeando Rengo Wrongo, que decía:
Se puede tratar la angustia
con ansiolíticos
y con canciones
Qué se elija en tal trance
dice mucho
sobre la calidad de una cultura
De la radio llegaba esta melodía
Por la ventana entraba la brisa. ¡Qué peluquerías!
martes, 17 de febrero de 2009
Rima LXXX
otra mujer me enjabonó el cabello,
ninguna de las dos vino a enjuagarme,
yo en un arranque me lo rapé al cero.
Como el mundo es casposo, el mundo rueda.
Si mañana, Fernando, el peluquero,
tiene caspa a su vez, ¿por qué acusarme?
Yo usé la maquinilla que me dieron.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Astragada de astracanadas, c'est toi
Prejuicios: Hay que tenerlos.
Se entiende que para entonces ya había capito que me iba a resultar muy difícil salir de Spagna. ¿Le prendo fuego? La idea me cruzó la testa en homenaje a los empecinados moscovitas que dejaron arder los muros de la ciudad suya para que Napoleón no se hiciera con ella. Pues yo me resistía a que España se hiciera conmigo. Otro análisis invertido de la situación, porque en rigor debía haberme prendido fuego a mí misma, si pretendía escamotearme de las garras del toro. Es que mi país es un oso, y para mí todos los animales tienen garras.
De astracán.
Más satisfacciones me dio Madrid. Si quiere conocer la vanguardia, visite Madrid, señorita, me habían recomendado en el ateneo de Calatayud. Me alojé en una casa de huéspedes de la calle Atocha. El ambiente de vanguardia era acojonante. Atochaba una niña… ¡¿Atochaba?! No me costó acostumbrarme a comer medio filete con un café con leche después de pasar el día dando tumbos. Tal y como me habían prevenido, si se pasaba la mano por la parte inferior de la mesa de mármol, se podían notar las letras grabadas en la lápida. Cuando quería hacerme la desahuciada que no tiene dinero para un giornale que hojear mientras come, leía con los dedos acariciando la lápida como quien se busca un grano en la espalda. Estas son las metáforas que aprendí en la calle Atocha.
Pero también lo que uno espera sorprende cuando llega. En un cafetín cercano al Teatro Español esperaba yo la aparición de la nueva poesía cuando oí que en la lápida de al lado varios hombres reían y hablaban de algo que a la vez me pareció renovado y familiar. Repetían mucho una palabra.
-Perdonen, ¿qué quieren decir con esa palabra que tanta gracia les hace?
-¿Astracanada? ¿Y tú me lo preguntas?
Todo español lleva un galán dentro. ...qué hermoso pelo tiene, carabí...
jueves, 5 de febrero de 2009
Astracán (desambiguación)

'La poesía es una cosa muy bonita -dice la directora del instituto- la verdad es que no la explotamos lo suficiente'. La poesía es una cosa muy bonita y a mí me gusta mirarla por la tardes mientras Kerri Sable hace desaparecer yet another cock. Pero no nos pongamos alegres, esperemos un cuento:
Un profesor se levanta en Chicago,
mira los rascacielos y se pregunta
si hizo bien
en reservar esos billetes
a través de internet.
Pura poesía pura. Olé.
Y ahora centrémonos en el tema: la desambiguación del poeta suicida.
Una frase ingeniosa del político rumano Valeriu Butulescu pregunta si el suicida es víctima o es verdugo. En primer lugar habría que determinar si el suicida es (ya que la condición de no ser parece inherente al mismo) pero podríamos, dejándonos llevar por los juegos fónicos, responder a Butulescu escurriendo el bulto: el suicida no es víctima ni verdugo, el suicida es poético. Hasta hoy el mundo ha ofrecido grandes suicidas de todos los sexos, tamaños, colores, orígenes y profesiones. Pero pocos han recibido la atención de los poetas suicidas. La famosa y siempre recomendable antología de José Luis Gallero Antología de poetas suicidas (1770-1985) contiene algunas de las historias más sorprendentes y patético-poéticas protagonizadas por poetas, como la de Ángel Ganivet, que se arrojó desde un barco al Duina y que fue rescatado por los pasajeros. Tras pedir disculpas aprovechó la confusión general para volver a tirarse a las aguas heladas y cumplir así su objetivo. Tampoco habría que desdeñar el esfuerzo del poeta griego Costas Cariotakis, que la noche del 20 de julio de 1928 se dirigió al agitado Mediterráneo con la intención de acabar con su vida. Diez horas después la corriente le devolvió sano y salvo a la playa. Entonces regresó a su casa, se cambió de ropa, salió a desayunar, compró una pistola y se disparó una bala en el corazón bajo un eucaliptus. Huelga decir que la decisión de hacerlo bajo un eucaliptus confirma su condición de poeta. La antología de José Luis Gallero (2005) da buena cuenta de todos ellos pero no puede responder a la pregunta fundamental: ¿Por qué se matan los poetas?
Recuperamos:
el hombre sigue sin saber
si hizo lo correcto.
Observa los rascacielos e imagina una novela que podría costar unos 15 dólares o quizá 14.
Daniel Hudson Burnham, un arquitecto de prestigio, había recibido el encargo de dirigir la construcción de todos los edificios de la Feria Universal de Chicago, que abriría sus puertas en 1893; Henry H. Holmes era médico, y decidió aplicar sus conocimientos de la manera más cruel. Mientras Burnham levantaba a ritmo endiablado las paredes de unos palacios espectaculares, Holmes erigió su propia mansión al lado mismo del recinto ferial, y en los sótanos de la casa mandó construir unas salas de tortura equipadas con mesas de disección, cámaras de gas y hornos crematorios. Ahí un sinfín de mujeres jóvenes, seducidas por los dulces modales del médico, encontrarían el dolor y la muerte...
Pero no es culpa tuya, no es culpa tuya. La poesía está, existe,
es
porque así lo constata la directora del instituto, el cadáver congelado de Ganivet y el gilipollas de Henry H. Holmes que, después de todo, nunca toleró bien a Whitman.
Poesía por los codos y una visita improvisada a Rusia para gritar en catalán
La desambiguació no existeix!
Les coses no milloren si tothom ho vol!
És hora de tornar al bosc
(si encara quedés un bosc).
Barcelona no és bona ni jo tampoc.
Pero todo esto, por descontado, no es un poema ni merece demasiadas consideraciones. O sí.
El hombre piensa en la macabra historia de Henry H. Holmes.
Piensa en la reserva.
No sabe si hizo bien.
Quiere anotar el número de la reserva y descubre que no tiene papel.
Acude de inmediato al frigorífico donde encuentra la factura de la luz.
Enciende le ordenador.
Entra en su correo.
Está a punto de escribir el primer número cuando escribe
But there are things you don't need to know.
Things I would rather the glass could hide.
Y punto.
Porque la poesía no está lo suficientemente explotada, dice la directora.
Porque los verdaderos poetas nunca se han llamado a sí mismos así.
jueves, 22 de enero de 2009
Poesía de Astracán
martes, 20 de enero de 2009
Viajar es perder las gafas
me decía yo
y acabé en Parma
donde la cartuja
fears to tread
Allí aprendí lo que llaman la lengua de Petrarca, pero a mí nunca me ha gustado così chiamarla,
porque si hay algo que odio
es el tópico
y el tópico era el truco con el que los parmesanos todos
se me acercaban
creyéndose el solo parmesano
que se me acercaba
Y una vez más tuve que irme
Si me s’ajuma er pescao
y desenbaino er cuchiyo
con quarenta puñalás
s’arremata el asuntiyo
Me quedo.
somos muertos de permiso?
domingo, 4 de enero de 2009
2009
El Ernst Walter que conoció Mario Muchnick, amigo de Alban Berg, paralítico y melancólico, hubiera muerto de llevar a cabo la tarea que Google realiza sin esfuerzo al buscar diferentes Ernst Walters.
Ernst Walter, melancólico y paralítico tras sufrir un accidente mientras practicaba el esquí en fechas parecidas a éstas, fue el desdichado captor de una rara enfermedad asociada al accidente. Su cerebro se destruía a medida que realizaba una mayor actividad intelectual. Leer y escribir eran para Walter tareas asesinas. Podría haberse quitado la vida revisando a Heidegger, o contemplando durante unas horas la obra Centro Blanco, de Rothko. Fue Ernst un eficaz medidor de complejidades: cuanto más hondo era el calado de un trabajo artístico, mayores resultaban sus achaques. Joyce: dolor de cabeza. Proust: fiebres. Macedonio Fernández: vómitos. Juan Benet: diarrea.
Walter conoció a Nijinski, a Furtwängler, a Karajan, a Schönberg. Quién sabe si no fueron ellos quienes le quitaban la vida a golpes de inteligencia.
La cultura, bien lo supo Ernst Walter, que acabó sus días en una sórdida pensión parisina, puede ser peligrosa. Por eso tal vez no resulte tan perjudicial, al cabo, eso de consumir, ver la televisión, jugar al San Andreas y no pensar demasiado en nada.
Feliz Navidad.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
2008 razones para evitar el 2009

Ya tiene usted una chapuza, digo una campaña.
Campaña que han elegido unos estudiantes de gramática polacos (la sencilla sintaxis y la ortografía les delata) para “colar”, al más puro estilo Bansky, un textillo suyo que reza lo siguiente (más o menos):
Habeis oído hablar de nosotros mil veces...
... casi todas sin fundamento. Habéis visto nuestras frases en los muros y esa A dentro de un círculo que tan poco os dice a vosotros y tanto nos dice a nosotros. Nos habéis visto incluso en la tele, pero lo que no termináis de entender es que nos veis a diario, en la calle, en el metro, en clase, e incluso en el trabajo. Que somos gente corriente con carne y huesos. Que somos vuestros hijos, vuestros vecinos, que os conocemos.
Y sabemos que también a vosotros os jode cuando suena el despertador. Y no nos creemos que seáis felices así, entre el trabajo y el centro comercial, siempre haciendo cola y pensando en la próxima compra, viendo pasar la vida entre mercancías que en el fondo -reconocedlo- no saben a nada.
Lo que no entendemos es que viváis como si nada, como si todo fuese bien, sin demasiadas preocupaciones más allá de lo puramente económico. Como si os contentarais con esa basura que nos han vendido, como si no fueseis capaces de concebir algo mejor, como si os sintieseis a gusto entre le plástico y el hormigón. En eso somos diferentes, nosotros odiamos todo esto, no nos atraen lo más mínimo las múltiples referencias del catálogo en que han convertido las ciudades. Nos sabe a mierda, es imposible que la vida sea esto, porque esto no es vida. Esto es pasar el tiempo sin pena ni gloria. Nosotros asumimos las penas que pueda traernos la búsqueda de la gloria, a lo que no estamos dispuestos es a envejecer en fila de uno frente a una caja registradora que nos administre un pedacito de muerte con cada ticket.
Nosotros tenemos sangre en las venas, algo inusual en nuestros días, y por eso reventamos y reaccionamos de formas extrañas para vosotros: lloramos, gritamos, corremos, rompemos. Y seríamos capaces de disimular y hacer como si nada y no meternos en líos, pero nos daría vergüenza.
El que diga que el mundo va bien, o es tonto o es un mal nacido; así de sencillo.El que diga que no puede hacer nada al respecto, o no tiene imaginación o no tiene interés, y lo demás son excusas. Nosotros ya estamos hartos, así que nos encontraréis por ahí, haciendo lo posible para joder este macabro decorado que solo esconde miseria y devastación.
Salud y anarquía...
a 31 de diciembre 2008
jueves, 13 de noviembre de 2008
oh menajes!
"El caso es que me acusan
de sucio, de violento,
de fácil, de plagiario, de absoluto,
de intruso, de platónico, de absurdo
y yo, que soy todo eso
y mucho más,
abato velatorios
y transijo.
Va a ser por eso.
Adiós"
martes, 11 de noviembre de 2008
extracto del diario del gilipollas azul
No podéis imaginároslo, porque es sencillamente maravilloso.
De pronto no soy nadie. He estudiado dos carreras y media, estoy capacitado para analizar la obra que Kierkergaard escribió bajo el pseudónimo de Johannes de Silentio y hablo tres idiomas, pero ahora sólo soy el gilipollas azul. Me gusta llamarme así a mí mismo, aunque en este trabajo se dirigen a mí usando otros epítetos. Me acaban de invitar a participar en un festival de poesía en Chile, dentro de poco publicaré un texto sobre las nuevas formulaciones poéticas contemporáneas, pero soy el gilipollas azul.
Cuando termino de trabajar y me quito los restos de maquillaje, Víctor, un barman absoluto, me sirve un Silver Martini. Dejo de ser el gilipollas azul y paladeo una mezcla de ginebra G´Vine (http://www.directoalpaladar.com/2007/07/23-gvine-una-suave-ginebra-afrutada-y-especiada), monin de violeta, agua carbonatada de manantial y extracto de plata. La plata le confiere a este cóctel una textura de terciopelo, y con los tres arándanos con los que Víctor acompaña el vaso juego a trazar diferentes destinos de agua sobre la superficie gris.
Algo después tomo de nuevo el metro y me vuelvo a sentir un gilipollas, pero ni siquiera soy azul.
En el primer túnel hay una cita de Claudio Rodríguez que nunca recuerdo. Claudio fue la verdadera Elena Medel, pues ganó el Adonais, cuando el Adonais aún era algo, a los 16 años.
Si no habéis leído a Luis Feria, deberíais hacerlo, amigos.
Por la mañana le he contado a un amigo que lo que se nos viene encima no es una parte especial de la vida, no es un fragmento particular, mensurable y entrópico de la vida: es la vida. Ahora entramos, independientemente de la edad, en el momento de tomar decisiones. De escoger, de elegir qué ginebra tomar, qué pantalón tirar por viejo y cuál seguir colgando en el armario. No importa si la casa es nuestra o no, o si la luz del proyector se está volviendo opaca.
Importa Chile, la metáfora como revitalizadora de la función del símbolo y la última película, nefasta, de Woody Allen. Al menos durante el tiempo en el que nos ponemos el disfraz de ser álguienes. Luego está la otra cara de la duda, luego la cama y los cinco minutos antes de la fase REM, con un ojo apagado y la parte trasera de la cabeza algo caliente, no se sabe si por la fiebre, el contraste del frío o simplemente por el uso. Entonces los poemas que aparecen en un cuaderno sobre la mesilla, entonces un último Trident Senses que no será el último, o simplemente un sueño que anuncia que mañana será un buen día para volver a vestir el disfraz de gilipollas azul, con un orgullo extraño, sin miedo ni esperanza, con una risa dentro.
Nada hay más apetecible que la mujer de otro, decía Auster.
Esta noche, sin embargo,
estoy más que contento con la mía (...).
domingo, 9 de noviembre de 2008
TRIÁNGULOS, CÍRCULOS, CULTURA Y NÁUFRAGOS
Yo dejé de escribir aquí (aquí y en mi diario) por aquello de no tener qué decir.
Pues se acabó. Puede que no hable de poesía (porque no la conozco), pero hablaré. Y a la sombra de lo que dicen las siglas de C.A.S.P.A. me amparo.
Círculo de Acción Sostenida podrían, y quizás debían ser las tres primeras palabras que definieran las funciones de cualquier grupo cultural. Entendamos grupo cultural de manera amplísima, desde el colectivo de amigos que se reúnen para tocar la guitarra en un garaje (o a escribir un blog), hasta una comunidad universitaria. Círculo implica límites, pero no aristas; Acción es la razón de ser (porque en estos casos de la cultura, si no se hace, no se es, evidentemente), y Sostenida quiere decir moviéndose: motor, algo continuo, es decir, no intermitente.
El problema enorme de esta época concreta en que pasamos el rato, y de otras muchas que se le parecieron, y de esto quería yo hablar, empieza cuando se omite uno de estos tres conceptos. Leyéndose a Pitágoras para entender la estabilidad de los triángulos, o deduciéndose por pura lógica la imposibilidad de construir nada con sólo dos ángulos, o simplemente poniéndose a jugar con los conceptos, uno se da cuenta de que si a esos “Círculos de Acción Sostenida” se les quita una pata, cojean.
En los últimos años lo que más se había eliminado es lo de la “Acción”. A lo mejor uno no se da cuenta a simple vista, por que lo de “hacer” sigue figurando como estandarte vacío (o trapo para limpiar el polvo) en la fachada de cualquier institución o grupo cultural, pero a poco que se escarbe se descubren por todas partes “Círculos Sostenidos”.
Un Círculo Sostenido es algo que ya no tiene nada que ver con nada. Es una estafa, un sinsentido cultural, una mierda, en suma. Es una masa amorfa en la que los presupuestos (sostenimientos) alimentan a grupos cerrados (círculos) y los grupos cerrados justifican los presupuestos, sin que sea necesario hacer nada más que estar y abrir las carteras.
Me contaba alguien de allí dentro que en la Universidad Complutense de Madrid, hasta este año (hasta que Espe ha recortado tan sabiamente los presupuestos) había departamentos que no conseguían gastar el dinero que recibían, y al final del curso se dedicaban a pagar curiosas salidas culturales a restaurantes caros, con el único fin de seguir recibiendo la misma cantidad de pasta el año siguiente. Es un ejemplo precioso de la más pura pérdida de la “Acción” (el motivo), para solamente sostener el círculo. Pero claro, hay más. Hay clásicos hijos de alcaldes que quieren ser artistas, y también menos clásicos pero igual de peligrosos supuestos artistas que quieren vino y canapés por encima de todo.
A un amigo de un país que queda al este del Adriático, y que alucinaba con lo nuestro, se le ocurrió una vez hacer la suma de las cantidades que se daban en premios de poesía (sólo de poesía), en nuestra España, en un año. La cifra era astronómica y él la ponía como ejemplo de lo bien que iba el panorama literario por aquí. Yo le pedí que contabilizara también la calidad de los temas propuestos, los jurados, y de los posteriores poemas ganadores. Pero es que eso es más difícil de sumar. Y además no importa, porque ya nos solucionan la duda los silogismos: si hasta una asociación de Amigos del Lince Ibérico siente la necesidad de darle dinero a la poesía, es que la poesía es lo más. Y que todo va bien.
Nada de esto es nuevo, ni un gran descubrimiento por mi parte ni por la de nadie, y de hecho mis conclusiones son por ahora tan simples como partirse siniestramente de risa.
Que se pinche la balsa de una vez, y entonces, ya sí que sí, los náufragos en corro tengan que ponerse a pensar qué hacer, sostenidos por trocitos de madera podrida. Los náufragos todos. Nosotros. Con el yo delante, claro.
jueves, 6 de noviembre de 2008
CRONICA DE UNA SUERTE ANUNCIADA o LAS NARAJAS MECÁNICAS

ANTES DE LEER: Consideraciones y aviso:
THE END?
domingo, 26 de octubre de 2008
Poesía y adolescencia, la paradoja de Bécquer
Quisiera empezar con una confesión que sin duda merecen: llevo semanas retrasando la hora de sentarme a escribir este post porque su título –que yo mismo tuve la mala suerte de escoger– me sobrecoge con tantas ideas distintas que no sé ni por dónde empezar ni si es posible hacerlo siquiera. Poesía y adolescencia. ¿Pero de qué estamos hablando? Desde luego no seré yo quien defina qué es la poesía y algún psicólogo o algún biólogo o, mejor, un zoólogo les podrá explicar mejor que yo qué es la adolescencia. Así que, como filólogo –y aclaro desde ya que nunca fui un buen filólogo– no me queda más que hablar de esa ‘y’ que nos ha quedado en principio descolgada pero que está donde debe estar: en el centro de la cuestión. Partiré pues de esta conjunción copulativa para ordenar las ideas que quisiera compartir con ustedes:
Ahora que vivimos envueltos en el furor de los números y las encuestas, imaginemos por un momento que realizamos una encuesta –sencilla– donde le preguntamos al personal si cree que tiene algo que ver la poesía con la adolescencia. Me atrevería a decir que la mayoría respondería que sí. Por supuesto, esto no se trata más que de un juego donde, además, me he permitido el lujo de responder por nuestros encuestados imaginarios pero lo que quiero decir es que, de una forma u otra, subyace en el colectivo popular cierta relación entre lo tempestivo, lo afectivo, lo sentimental, lo banal de la poesía y la adolescencia. Se trata, sin duda, de una herencia vetusta del romanticismo, cuya presencia en España se puede justificar algo más por lo ‘tarde’ que apareció uno de los grandes culpables, el hombre grande, el Amancio Ortega del verso: Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, más conocido como Gustavo Adolfo Bécquer.
Antaño hubiera sido sencillo caer en el estereotipo: la imagen de inocentes colegialas abrazando carpetas con recortes de estrellas de cine y rimas becquerianas –casi siempre sin firmar y con notables divergencias– de camino a clase. Algo menos usual pero más fiel a la antropología española hubiera sido hablar de LOS picarescos adolescentes que utilizaban varias rimas o aproximaciones de rimas del denostado poeta sevillano para encandilar a LAS adolescentes incautas. Hoy estas dos ficciones del imaginario colectivo son precisamente eso: ficciones. El imperio Bécquer ha sabido modernizarse con el cambio de siglo y, si bien mantiene sus filiales de Dedicatorias S.A. y su lucrativo holding ‘¿Qué es poesía?’ es Internet, y más concretamente la web 2.0 el lugar donde encontramos los mayores usos y abusos bécquerianos.
Así los blogs, los myspace, los fotologs, los tuentis y demás estructuras virtuales son los barriles de Brent para evaluar los intereses adolescentes y, claro, la presencia de poesía escrita entre los adolescentes. Sobra decir que la inconmensurabilidad de
Como mediadores, nuestro papel consiste en canalizar unas inquietudes ajenas a través de nuestra experiencia para que este impulso alcance una experiencia mayor. Es éste el ideal de todo proceso de aprendizaje: ofrecer a un yo en potencia todos las herramientas con las que contamos –y cuenta– para que logre realizarse y ser un individuo libre y capaz de entenderse y entender a los demás. Este objetivo, sin duda noble y sincero, nos ha llevado muchas veces por sendas erróneas al considerar nosotros que las herramientas de las cuales disponemos para alcanzarlo son hoy las que nuestros maestros utilizaron ayer. Con esto me estoy refiriendo, claro está, a lo que todavía hoy, incomprensiblemente, se sigue llamando nuevas tecnologías o Tecnologías de
¿Qué es poesía? Las definiciones menos poéticas de poesía abandonan cualquier pretensión trascendental para definirlo como “una forma de expresar emociones, sentimientos, ideas y construcciones de la imaginación” (wikipedia). No está mal. Pensemos ahora en los adolescentes que buscan expresar emociones, sentimientos, ideas y construcciones de su imaginación: ¿recurren a la poesía? ¿No? ¿O será que no recuren a lo que nosotros entendemos por poesía? Hoy por hoy la mayoría de los adolescentes que disponen de una conexión a Internet visitan regularmente el máximo exponente de la web social: Youtube. Pero, antes de llegar a conclusiones precipitadas ¿no es Youtube un canal (de canales) a través del cual los adolescentes pueden expresar emociones, sentimientos, ideas y construcciones de la imaginación? ¿Qué es poesía entonces? Poesía eres you, tú. Youtube.
II
Como bien sospechan, hasta ahora no hemos hecho más que jugar con metáforas, con conceptos elusivos, emociones contenidas y nuestras propias dudas. En otras palabras: hemos estado, entre todos, haciendo poesía. ¿Pero cómo? Se dirán, ¡si la poesía es otra cosa! Efectivamente: la poesía siempre es otra cosa y sólo teniendo esto siempre presente podremos lidiar con ella.
Guardo un tierno recuerdo de las pocas clases que distintos maestros y profesores que tuve el gusto y el disgusto de tener decidieron dedicar a la lectura de poemas en clase. Porque siempre tuve claro que la poesía era, que debía ser, otra cosa. Aún debían pasar bastantes años hasta poder confirmar que aquel repetir una y otra vez los rimbombantes versos consonantes no era, por mucho que dijera el profesor, poesía. Desde entonces me suelo interrogar, recordando lo poco que me identificaba con aquellas palabras huecas en la boca del profesor y más huecas todavía en nuestra voz coral, para saber qué haría yo si algún día me encontrara en el lugar de aquellos profesores. Es una pregunta que me llena de horror y de un súbito respeto hacia todos los que intentaron lo que hoy intento.
Es posible que el lugar de la poesía no sea el aula. Si opinamos que no, que la poesía es indispensable dentro de nuestro sistema educativo debemos preguntarnos si realmente es poesía lo que hemos estado impartiendo hasta hoy. Un cierto número de profesores intentará dar un paso más allá: los alumnos realizarán ejercicios de escritura; lecturas de grandes poetas; oirán cómo recitan los poetas y puede que, incluso, reciban la visita de algún poeta para que les deleite con un taller. Todo esto está muy bien, pero no deja de eludir, como llevo eludiendo yo todo el rato, el corazón del problema: la poesía, por definición, es –aún en sus vertientes más satíricas, cómicas y épicas– un acto de comunión con los sentimientos más íntimos de uno mismo. ¿Qué hacer entonces? ¿Abandonar? Jamás.
Si la poesía es algo que no se puede enseñar debe ser algo que se pueda experimentar. Si no se pueden enseñar las experiencias poéticas –lectura y creación– deben poder realizarse. Con esto me refiero a una actitud del mediador que permita a cada alumno encontrar ‘algo’ que le conmueva, que le motive un sentimiento o con lo que se sienta especialmente identificado. Ni que decir tiene –aunque habrá que decirlo– que el mediador debe participar activamente en este proceso, indagando en sus propios sentimientos y en los textos, imágenes, videos o canciones que lo conmuevan. Esto, que puede parecer un mero ejercicio, es en realidad el punto de partida de cualquier ejercicio poético y puede ser la puerta hacia múltiples experiencias poéticas. En resumidas cuentas se trataría de encontrar manifestaciones con los que el adolescente se sienta reconfortado o representado para luego trabajar sobre esos conceptos con textos poéticos afines. Es, en cierta medida, un gato por liebre que nos ha de revelar que, como bien saben en China, el gato no está tan malo.
Quizá lo que realmente vale de esta idea, o lo único que yo defendería hasta el final, es la necesidad de una implicación afectiva total del maestro a la hora de intentar abordar cualquier cuestión relacionada con la poesía. En ocasiones suelo llorar recordando como ninguno lloramos la primera vez que leímos las ‘Nanas de la cebolla’ un día cualquiera en clase, sin duda ansiosos por salir al recreo. Nadie nos explicó realmente qué eran las Nanas y puede que fuéramos demasiado pequeños. Pero alguien lo podía haber intentado.
viernes, 24 de octubre de 2008
Poesía Pupular
miércoles, 22 de octubre de 2008
Shoot again
domingo, 24 de agosto de 2008

martes, 8 de julio de 2008
POESÍA INSÓLITA (I)
sábado, 5 de julio de 2008
viernes, 4 de julio de 2008

Y escribí este texto, mientras con el dedo del pie levantaba poco a poco la lámina de falso parqué. (bis)
martes, 24 de junio de 2008
Cluedo poético
La poesía ha sido asesinada. ¿Tienen alguna pista?
Tiempo de juego: unos tres días.
Jugadores: de tres a seiscientos o más.
Elementos: tablero (que representa el plano de la casa encendida), poemas en ristre, ojos para qué os quiero, revista del festival, conferencias, recitales, talleres, webs y pastillas de colores.
INSTRUCCIONES:
Objetivo: Ser el primero en descubrir, a través de la deducción y la eliminación, al asesino de la poesía, supuesta propietaria de la casa, y también en cuál de las nueve habitaciones del festival fue asesinada y cuál de las seis armas fue utilizada.
SOSPECHOSOS:
Miss Gomringer (rojo)
Mr. Domeneck (blanco)
Coronel Pedrals (mostaza)
Mr. Sutherland (verde)
Prof. Tisselli (morado)
Mr. Pla (azul)
APOSENTOS:
-Sala de conferencias
-Textbox
-Humanimalidad
-Concierto
-Taller
-Ventana
-Pantalla
-Recital
-WC
ARMAS:
-Midipoet (dispositivo anárquico-digital que acaba de manera implacable con el "vengo aquí para leer mis poemas y de paso os muestro unas imágenes en la pantalla del ordenador")
-Micrófono laringal (no intenten repetirlo en sus casas y, menos aún, después de comer: puede producir una muerte fulminante o bien lenta y muy dolorosa)
-Palimpsesto (si se mezcla con vídeo y animación es como el arsénico, pero mejor)
-Papá Gomringer (suicidio inducido entre avenidas y flores. Crea la súbita necesidad de colgarse de algún árbol que haya cerca)
-Fonética contundente (mata de un fuerte golpe en la parte posterior del cráneo, mientras uno se debate inútilmente intentando traducir lo que escucha)
-Torsión intestinal (manipulación de las vísceras de los espectadores hasta dejarlas irreconocibles, de tal manera que el corazón se vuelva escatológico y el pene, un intelectual. No es letal en pequeñas dosis, pero tiene efectos secundarios indeseados)
DINÁMICA DEL JUEGO:
Cada jugador da la vuelta al tablero, yendo de habitación en habitación; eliminando sospechosos, armas y aposentos de sus preguntas, y anotando las deducciones en cuaderno, hasta que alguien está preparado para realizar una "acusación".
ESTRATEGIA:
Cuando se está prácticamente seguro de uno de los tres interrogantes resulta especialmente conveniente plantear hipótesis que confundan a los demás jugadores.