miércoles, 13 de junio de 2007

agentes culturales unidos

nada más real, nada más necesario, nada más razonable, nada más razonado. CASPA apoya este Manifiesto y defiende radicalmente, con uñas y dientes, la creación de contenidos culturales y contraculturales independientes y paraburocráticos. sea.


Manifiesto de los agentes artísticos independientes de Madrid



Los agentes culturales abajo firmantes, asociaciones culturales y colectivos especializados en mediación de arte contemporáneo, de carácter no lucrativo y domiciliados en la Comunidad Autónoma de Madrid, se reunieron en asamblea el día 7 de mayo de 2007, y tras deliberación decidieron emitir el siguiente manifiesto:

El ayuntamiento y el gobierno autonómico de Madrid han desarrollado en los últimos años políticas culturales que ignoran el tejido cultural y asociativo de nuestra ciudad y comunidad.

Estas políticas se caracterizan por la opacidad de los procesos de gestión cultural y asignación de recursos públicos, y por el carácter exclusivamente vertical de la toma de decisiones: son los políticos los que idean, diseñan y proyectan los programas expositivos y demás actos relacionados con el arte contemporáneo, sin tener en cuenta las posiciones de los diferentes agentes culturales, o incluso a pesar de su oposición.

En consecuencia se promueven grandes proyectos de presupuesto millonario y carácter espectacular, como las Noches en Blanco, 1.000.000 de euros, o el Homenaje a la Movida, más de 3.000.000, e infraestructuras faraónicas, como el Matadero, 110.000.000 de euros, y otras iniciativas institucionales como la Fundación Arpegio de la CAM, que nace con 2.500.000 euros para un programa de ayudas cuyas bases tienen una clara orientación ideológica. Es un sistema donde artistas y mediadores se ven constreñidos a encajar, mientras la sociedad civil carece de algo tan elemental como un sistema de apoyo a la creación y producción artística contemporánea; sistema que ya existe, por ejemplo, para el cine y el teatro.

Este proceder ha causado y causa un profundo daño a la sociedad madrileña: impide el desarrollo del tejido asociativo, que es esencial para la salud de la democracia, frena y reprime la energía creativa de la sociedad, impide también el crecimiento y la profesionalización del sector cultural, entendido como un tercer sector de servicio público y ciudadano y priva al conjunto de la sociedad de la participación y acceso a manifestaciones artísticas diversas tanto en sus contenidos como en su identidad social y vinculación territorial.

En conclusión, nos encontramos en una situación regresiva: se cierran espacios alternativos, se cancelan festivales, apenas hay medios impresos independientes, y toda actividad artística que no tenga un carácter estrictamente comercial parece estar de sobra en Madrid.

En una conurbación de más de seis millones de habitantes, con el mayor nivel de renta de España, tenemos el panorama propio de una pequeña ciudad en un país en vías de desarrollo, o dicho de otro modo, un retraso de más de cincuenta años.

Sin embargo en Madrid existe un tejido asociativo de larga tradición, con gestores que han hecho su trabajo en las condiciones más adversas, soportando intermitencias, quiebras y carencias de todo tipo, y que vienen reclamando un cambio profundo en las políticas de apoyo y promoción del arte contemporáneo desde hace más de una década.

Se trata de colectivos y asociaciones culturales que gestionan espacios, festivales y publicaciones, o que trabajan puntualmente en proyectos expositivos. Son iniciativas sin ánimo de lucro, pero generan riqueza y conocimiento. Pueden gestionar los recursos mejor que las instituciones públicas, trabajan en la proximidad al ciudadano y forman una parte esencial del sistema artístico de cualquier país. Sin ellas no existe un tejido cultural y artístico vivo, abierto y en constante evolución.

La precariedad e incertidumbre en que trabajan las asociaciones y colectivos que conforman el tejido cultural de Madrid es una vergüenza y es ya insoportable. Más teniendo en cuenta la larga trayectoria de muchos de ellos, en ocasiones superior a los 10 años, y su proyección local, nacional e internacional.

Es incomprensible que al día de hoy todo el apoyo a la creación artística en Madrid se resuma en un premio anual para artistas que otorga la Consejería de Cultura de la Comunidad, y el programa general de Intermediae, por parte del Ayuntamiento. Ambos de carácter meramente simbólico, insuficientes y mal estructurados.

De los 18.169.000.000 euros del presupuesto general la Comunidad de Madrid en 2007 la Consejería de Cultura y Deportes dispuso del 1,84 %, 335.000.000 euros, de los cuales 188.000.000 fueron para Cultura y Patrimonio Histórico. La cantidad que ha destinado este año a fomentar la creación artística suma 92.000 euros. El ayuntamiento por su parte este año va a gastar en total 4.814.840.000 euros, de los cuales el área de gobierno de las Artes del Ayuntamiento se lleva 146.440.000, aunque el total gastado en cultura asciende a 202.210.000 euros, un 4,19 % del total. Lo aportado al fomento de la creación artística sumó 300.000 euros, pero con la salvedad de que parte de estas ayudas ha sido destinada a proyectos que se realizan en el marco del programa municipal Intermediae.

En resumen, Comunidad y Ayuntamiento gastan en cultura 537.210.000 euros al año. Mucho dinero.

Pero las convocatorias abiertas a la ciudadanía, las que permiten a los diferentes agentes de la creación artística contemporánea aplicar para obtener recursos públicos, suman en total de 392.000 euros, el 0,07 del total. El resto va a dedo; sobran comentarios.

Lo que reclamamos es connatural a la democracia y ya está escrito en nuestras leyes, entre ellas la de administraciones públicas, que previene el uso arbitrario del dinero público. No exigimos otra cosa que la participación de los ciudadanos en la construcción de la sociedad y la justa redistribución de la riqueza, dentro de la cual están también el capital cultural y el acceso al conocimiento.

El Gobierno autónomo y el Ayuntamiento de Madrid deben reconocer que la cultura es un derecho y cumplir con su deber, que es garantizarlo y facilitar las condiciones para que los agentes culturales desarrollen su trabajo.

Madrid necesita con urgencia un sistema de apoyo a la creación artística similar a los que existen en los países de nuestro entorno. Un sistema de apoyo articulado, que diferencie entre artistas y mediadores no empresariales, y que ofrezca a los primeros ayudas a la producción de obra, becas anuales y trienales y talleres subvencionados. Y a los segundos un plan de choque en infraestructuras, apoyos a proyectos, apoyos anuales y trienales, tanto para producción como para gastos fijos, y difusión de sus actividades.

Si en la pasada legislatura entre ambas administraciones hubieran destinado solamente 1.000.000 de euros anuales al apoyo a la creación, el 0,18 % del gasto en cultura, con los criterios y mecanismos de participación que proponemos, Madrid sería ya un lugar de referencia en el arte español. En realidad deberían destinar el 1 % anual, 5.372.100 euros, que no suponen más que el 0,02 % de los presupuestos generales. Sólo así habría cultura en Madrid, porque la creación surge de la base de la sociedad, no de los despachos de los políticos. Y con la cultura, aunque esto debería saberse ya, vienen el desarrollo personal para los ciudadanos, la reflexión y pensamiento crítico sobre las transformaciones colectivas, el fortalecimiento del asociacionismo y la participación ciudadana en la producción cultural, con la consiguiente mejora de la gobernabilidad, etc. etc. etc. Y finalmente los artistas y mediadores ya no nos veríamos obligados a emigrar, como es tradición en el arte español, o a soportar las diferentes formas de exilio interior en que se han asfixiado tantas carreras y talentos.

Desde este manifiesto los agentes de la creación de base del arte de Madrid, organizados en colectivos y asociaciones, queremos poner en conocimiento de los candidatos a la alcaldía de Madrid y presidencia de la CAM cuáles son los problemas reales del arte en nuestra ciudad y comunidad, y convocamos a sus portavoces de cultura a una reunión urgente, donde se establezcan las bases de una nueva política cultural más constructiva y participativa, y más conforme con las demandas y requerimientos de nuestro tiempo.

Madrid, 15 de Mayo de 2007



A.C. Antimuseo
Mantuano 25, local. Madrid 28002
CIF: G 84399427

La Enana Marrón
Travesía San Mateo Nº 8, bajo dcha. 28004 Madrid
CIF G-82246992

Brumaria AC
Santa Isabel, 28. 28012 – Madrid.
CIF G-82631219

Asociación Cultural Clave 53
Campomanes 8, Bajo C. 28013 – Madrid
Registro de Asociaciones de la Comunidad de Madrid 25.687

Asociación elinvernaderocultural
Marqués de Toca 12, 2º Madrid 28012
Cif: G83821511

ASOCIACIÓN CULTURAL PUBLIC-ART
Mesón de Paredes, 58 - 28012 MADRID
Registro Nacional de Asociaciones 161.235
CIF.: G-81794844

ASOCIACIÓN CULTURAL ACCION!MAD
Registro Nacional de Asociaciones en trámite

Asociación Espacio Menosuno
La Palma nº 28, 28004 Madrid
CIF G-84226042

Liquidación Total
Asociación LT2003
San Vicente Ferrer 23, 28004 Madrid

Asociación JAOS
Costa Brava 53
CIF: G 83552273

lunes, 11 de junio de 2007

Literatura peligrosa

Conscientes de que el tema del IV Encuentro Iberoamericano de Escritores, "Usos y desusos del lenguaje" permite abordar temas de la más diversa índole -claro que sin perder el norte que es la literatura- los panelistas están imprimiendo al encuentro una amplia gama de posibilidades de discusión.

Por ejemplo ayer, en la primera parte del encuentro, Ana Rebeca Prada y Ruben Vargas hablaron de narrativa y poesía respectivamente, desde la testera del salón principal del Centro Simón I. Patiño y ante un auditorio atento e interesado en el tema, eso pudo notarse por la cantidad de preguntas que surgieron al final de la ponencia.

Ana Rebeca Prada

Doctora en letras y docente de Literatura Comparada en la Universidad Mayor de San Simón, Ana Rebeca Prada hizo énfasis, entre otros temas, en las llamadas "literaturas peligrosas".

Para la académica estas "literaturas peligrosas" son las que permiten explorar en profundidad el lenguaje, son las que lo toman y obran sobre él. En suma, son las narrativas que crucen un placer malsano en el lector.

Explicó que hay ciertas narrativas que no provocan, que simplemente confirman las certidumbres del lector, en cambio hay otra literatura que "provoca" y "viola" el lenguaje.

Consultada por alguien del auditorio sobre si es pertinente que esta "literatura peligrosa" esté al alcance de un público infantil, Prada respondió que no había problema, que no debe subestimarse la inteligencia de los niños, aunque advirtió que los padres deben guiar y advertir sobre lo que va a leer, pero sin restricciones.

Sobre la relación que establece el lector con el escritor en el acto de la lectura, Prada dijo que esta reviste una alta complejidad, porque con cada libro y cada lectura el que lee se reconstituye permanentemente.

domingo, 10 de junio de 2007

más sonido

"Poesía, música, matemática: ¿tres tópicas disparidades? En absoluto, pura y simple comunión de afinidades. Si en una poema llegan a coincidir, si se produce este insólito menage a trois, el resultado es el prodigio, el paradigma, la obra de arte referente en su máxima excelencia (por ejemplo: la Égloga Primera de Garcilaso).

La matemática está en el corazón del ritmo, la matemática es eco, repetición, distancia y medida, retorno y memoria. La matemática es métrica, es número y por tanto, música y silencio. De sus intervalos nace la inercia del son, la cadencia, el sentimiento. La palabra se somete a la matemática y resulta enriquecida hasta el milagro. La matemática es música porque la música es compás que es, a su vez, pura matemática. Aplicado a la poesía, el verso, si es verso, es matemática y por tanto música; es que, si el verso no es música, no es verso. Y luego están las estrofas, dentro del poema, separadas entre sí gráfica y visualmente. El número de las estrofas, dentro del poema, confiriendo peso y equilibrio a la totalidad (volvemos a hablar de la matemática). Los enemigos de la versificación se han sacado de la manga muy cucamente un argumento de imposible demostración: que el verso libre comporta una cierta cadencia o musicalidad (claro, si se lee hábilmente a modo de salmodia no suena como prosa, siéndolo). En poesía, música y matemática elevan a la máxima singularidad el concepto poético que, sometido al rigor de estas dos razones, da como fruto el poema que recoge la memoria para nunca jamás dejarlo escapar".

Acierta Pablo Jiménez en este artículo publicado en Nayagua 7, pero carga demasiado las tintas al negar la cadencia musical del verso libre. ¿Por qué, de un lado y de otro, fallan los que defienden el verso libre y el medido, al denostar a su contrario? ¿Por qué, además, llamamos libre a un verso que nada tiene de eso, pues el versolibrismo, lejos de guarecerse de las normas, las sufre todas ellas? Dejen un verso en libertad total. Sucederá como con el protagonista de la nivola Amor y pedagogía, o como con los personajes de Manderlay, el penúltimo hallazgo de Lars von Trier. Pretender que un poema puede hacerse sin reglas es como tratar de asar un pollo sin horno, por pequeños que sean pollo y horno.

Entre la Filosofía y la Literatura (Paidós, 2003)

Escribir, en nuestros días, se ha aproximado infinitamente a su fuente. Es decir, a ese ruido inquietante que, en el fondo del lenguaje, anuncia, a poco que se tense el oído, contra qué se resguarda y a la vez a qué se dirige.


Michel Foucault

¿Fondo o forma? La institución literaria avanza

"el arte no es más que una manera de cubrir las cosas de la vida de un manto de belleza, darles una forma exquisita y seductora. si veneramos la espiritualidad de sus formas (su textura, arquitectura y ambientación) haciendo caso omiso de su núcleo vital, estaremos no sólo incomprendiendo la esencia radical del arte, sino estableciendo nuestra propia pequeñez y autodesprecio en relación a la vida, por temor o incapacidad de fluir los desafíos materiales, las cálidas y mullidas venturas de la realidad. quisiera ver a berkeley oprimiendo el cuerpo de marilyn monroe".

(la cita es de bernd dietz, y el texto que sigue, de alejandra pacheco)

sin embargo, el sujeto poético sabe que dicho proyecto (...) está abocado al fracaso, pues no sólo se trata de una lucha con la memoria de la palabra, sino con el cerco y las restricciones que impone la "Institución literaria". en la tradición española, dicha "Institución literaria" (si continuamos con el término acuñado por roland barthes ) ha defendido en el último tercio del siglo XX una poética conservadora. Ésta ha desactivado cualquier propuesta literaria que no cumpliese determinados parámetros culturales ajenos a un canon previamente definido.

martes, 5 de junio de 2007

poesía+sonido+experimentación=poesonimentación

La polémica sobre la poesía sonora en Francia

Bernardo Bolaños

El número 396 del Magazine littéraire (marzo del 2001), revista francesa con un tiraje de 30,000 ejemplares, es un especial sobre "la nueva poesía francesa". Se trata de describir un supuesto acontecimiento mayor en la poesía de este país. El organizador de ese número es el poeta Jean-Michel Espitallier, , inventor del motor de explosiones quimico-poéticas, fundador de la revista Java y quien como poeta utiliza viejos manuales técnicos y escolares que altera para formar cadencias y juegos rítmicos. De manera paradójica, este número del Magazine littéraire no ofrece ningún ejemplo que permita a los lectores degustar las piezas del movimiento, ningún texto que ilustre ostensivamente este "nuevo modo de hacer poesía". La revista ofrece los perfiles de los poetas representantes, así como justificaciones interminables sobre su calidad e originalidad, y algunas coordenadas para acudir a los recitales y encontrar los poemarios y antologías. Pero ningún fragmento de las obras de los autores seleccionados. Una de las explicaciones de esta ausencia de poemas es el hecho de que el dossier trate, en la mayoría de los casos, de la llamada "poesía sonora", de la "poesía acción", de la "poesía-performance", esas formas poéticas que estarían más allá de las hojas de papel comunes y corrientes. Más allá de la tiranía de lo escrito. Se trata de la poesía que usa instrumentos electro-acústicos, gestos, montajes o, a veces, el valor circense de los autores (como cuando éstos se meten un micrófono en la garganta para enseguida decir los poemas). En algunos casos se trata de fórmulas que tratan de adaptarse a la industria editorial: Bernard Heidsieck, premio nacional de poesía 1991, combina la edición de sus libros con la de discos compactos con el objetivo de "ir más allá del círculo de iniciados" (y no podemos asegurar que lo haya logrado). Pero es más frecuente que los autores estén lejos del mercado tradicional: Anne-James Chaton lee sus textos acompañándolos de bucles sonoros compuestos, según su propia descripción, "en un micro Aiwa STEREO CONDENSER MICROPHONE CM-S32 y gracias a un programa Cubase VST 4.0 MAC STEINBERG". Esta última descripción, por cierto, casi sirve para ilustrar la técnica poética de Chaton por medio de "eventos". Veamos (o escuchemos) un fragmento del poema "miércoles 5 de mayo 1999 - evento n° 6" (traducido por nosotros, como en los otros poemas que citaremos):

"1 paquete de cigarros "CIGARROS - 25 CIGARROS CON FILTRO - Chesterfield - US TRADE MARK *** ORIGINALES *** Desde 1912 - De conformidad con la ley n° 91-32 "Este producto daña gravemente la salud"; 1 comprobante "Usted ha retirado 200 FRANCOS - fecha 05/05/99 - hora 12:32 - cajero automático 400005 - Tarjeta de crédito n° - Autorisation n° 01659000 101 462424 - Le agradecemos su confianza - DESDE 1760 BANCA COURTOIS Grupo Financiero del Norte" ; un boleto del metro…"

El texto en mayúsculas, negritas o itálicas corresponde a un código de pronunciación. Chaton continúa con la transcripción de boletos de transporte público, de recibos de pago de un café parisino, de un volante que invita a una lectura de poesía en el Centro Georges Pompidou y de otros papeles-comprobantes de la rutina individual, de la vida absolutamente ordinaria del poeta. Es verdad que tras esta enumeración fría se dibuja de manera original y sincera un micro-universo, con un resultado que no corresponde al de los medios de expresión poética o narrativa tradicionales. El acompañamiento sonoro aporta, quizá, lo que le falta de imaginativo, de emotivo o simplemente de personal a esta poesía. De acuerdo con Jérôme Game, en vez de que la "poética del evento" diga la vida, es lo que la vida dice.

¿Qué es entonces la poesía sonora en Francia? Es la poesía que se graba magneticamente, la poesía heredera del movimiento Dada, la poesía fonética. Para Heidsieck, si la vocación del texto es de ser escuchado o de presentarse en escena, se trata de poesía sonora. J. M. Gleize, responsable del Centro de estudios poéticos de la Escuela Normal Superior de Lyon, afirma que "si aún queda poesía, no es en el verso ni en los poemas, sino en las pausas, en la puntuación, en 'coger el ritmo' ". La poesía sonora y la poesía sónica conectan el lenguaje a los sonidos, y "esta conexión es revolucionaria --escribe Christophe Fiat--, por la intrusión de nombres propios dentro de la sintaxis. El nombre propio contra el verbo". Fiat, poeta y filósofo nacido en 1966, organiza lecturas performances rock/punk :

"gatúbela dice que gatúbela ha guardado el disfraz de gato de gatúbela y que ahora gatúbela lleva puesto su disfraz de gato de gatúbela cada vez que gatúbela se lanza a un proyecto personal como robar joyas en gotham city pero que gatúbela dejó de llamarse china blue, pero que gatúbela se llama gatúbela ©."

Esta "nueva poesía" francesa es la poesía escénica de Blaine, la poesía gestual de Heidsieck, la poesía tecno, la poesía fonética, la poesía video, la poesía virtual, digital, la ciberpoesía. Es también la "poesía objetivista" y la "poésie-net" de Viton o de Sadin, hecha de nombres propios, de definiciones y frases construidas con argot matemático (en la tradición de Jacques Roubaud), tecnológico o de la informática. Eric Sadin es poeta del internet, doctor en filosofía y fundador de éric. sadin & partnerS agence-d'écritureS. Sadin hace teatro y escribe poemas a partir de direcciones electrónicas, de borradores en procesador de palabras, de párrafos con texto oculto:

"a vivir xxxxx o en su sinónimo anónimo
a ocultar su xxxxx recubierto de xxxxx de zonas xxxxx
ese día la ciudad bajo la xxxxx a esa hora
como un signo patente o turbio en ese lugar de una tensión exacta que conservar entre/
visibilidad y xxxxx"

Frecuentemente esta "nueva poesía" es comprometida, como la de K. Molnar, cofundador de "Poézi proléter", quien escribe sin ayuda de la sintaxis y la gramática francesa, valiéndose para redactar de intuiciones fonéticas como quienes aprendieron solamente el francés hablado : los inmigrantes de Europa del Este y del Africa no francófona. Su poesía se comprende cuando se la pronuncia :

"Nou som le merkredi douz novanbr, il é dizneuveur vin sink, dizneuveur trant, par la, on va atandr juska dizneuveur karant, on atan ke toulmond ariv é sinstal é an atandan, prené la feuy 'koman ékrir sinpleman?' jvou zan pri, el é ta voue"

Es decir, algo asi como :

"Oistamos aa mierkoles dos denovienbr, son lasiete venticinko, sietimedia, poray, vamosaesperar que todel mundo lleguisesiente, mientras, cogelaoja '¿komescribir simplemnte?' pero agamel favor, uste primero"

La experimentación de Molnar no es nueva, en Francia ella se inserta en la línea de Raymond Queneau y su clásico libro Zazie dans le métro (los juegos ortográficos de Queneau son parte de la gran literatura francesa). Molnar organiza perfomances en Francia y en el extranjero, como Veregghen, Tarkos, entre otros escritores nacidos en los años sesenta, y como los poetas más jóvenes. Así, la poesía de hoy, explica Espitallier en el editorial del Magazine littéraire, sería la poesía sonora, la poesía de las nuevas tecnologías (video, computadoras, slampers). Una poesía viva que busca tocar o jugar con el gran público. Pero los críticos encuentran que estas expresiones son, a fin de cuentas, un ejercicio esotérico y grupuscular, ignorado y repudiado por el gran público. Reacciones de cólera han seguido al manifiesto de la "novPOESIE" por parte de otros poetas, esos que se sienten estigmatizados como líricos y arcaicos. Los poetas "tradicionales". En una carta a la redacción de Magazine littéraire, Jean-Claude Martin alude a los orígenes de las nuevas corrientes poéticas hace al menos dos décadas entre escritores de izquierda (sobre todo maoístas), quienes ya estaban interesados por el formalismo y la teoría lingüística, que experimentaban y buscaban hacer el contrapeso a la poesía neo-clásica y políticamente conservadora:

"¿Nueva?, es una falta de vergüenza vendernos de ese modo a los Roche, los Prigeant, los Verheggen, los Deguy, etc. Uno diría que hemos regresado a los años setenta, a los tiempos de Tel Quel, de Change, de TXT, etc., con el mismo terrorismo intelectual, el mismo espíritu mafioso… Allí la poesía no es sino el coto de una pequeña casta intelectualizante, un arte universitario que se practica entre guardias rojas de la sociedad respetable (gardes rouges de bonne compagnie)… Ellos excluyen al "yo" pero son mucho más narcicistas que cualquier otro. Haciendo lo que hacen no aportan nada a la lengua… El Magazine Littéraire, que pocas veces abre sus páginas a la poesía, es particularmente malintencionado con ese número especial".

La reacción se ha dado en el más puro estilo corporativo francés, con una movilización gremial y comunicados a los ministros de la cultura y de la educación. En junio, la revista Aujourd'hui Poeme, dirigida por André Parinaud, ha llamado a una reunión nacional de poetas para organizar otro "balance general de la poesía francesa". 16 revistas, casas editoriales y asociaciones de poetas apoyaron la iniciativa de inmediato. Otros comienzan a sumarse o a pronunciarse. La finalidad será, además de evaluar el estado de la poesía en Francia, reflexionar sobre las oportunidades de los poetas de hacerse escuchar, la relación de la poesía con el sistema educativo, la indiferencia y el silencio de la prensa, la poesía frente al problema de la "verdad", y las relaciones entre la poesía, la emoción, la memoria y el lenguaje. Los dos últimos temas de esta reunión tocan quizá los puntos más débiles de los "nuevos poetas", pues su afán de ruptura y de innovación se traduce en una expresión fría, monótona, burocrática. Aunque los poetas sonoros logren racionalizar su actividad en términos de algún referente filosófico o artístico (de Apollinaire a Deleuze, pasando por Mallarmé y Godard), esa continuidad no es ni sentida, ni reconocida. En lo que concierne a las relaciones entre poesía y conocimiento, la herencia de los filósofos posmodernos franceses sigue siendo demasiado pesada : los nuevos poetas parecen asumir que el discurso es enteramente reversible, un saco de palabras desechables donde la verdad es, más que "relativa", desechable o productible a partir de los ruidos de un sintetizador o de semantismos energúmenos.

Mas allá de la especificidad francesa, el debate que se abre en este país tiene cierto interés para el contexto mexicano. Si la fusión de la poesía con las artes escénicas, la música o las nuevas tecnologías nos parece fructífera, no toda producción vale igual. No se trata de reaccionar en nombre de la pureza de géneros, sino de poner un límite a los chantajes posmodernos. Ni el internet, ni los performances son el horizonte de todos los proyectos. Convertirse al lenguaje de las nuevas tecnologías no debería ser una obligación. Es de risa que los poetas sonoros franceses usen como argumento de autolegitimación la falacia del hilo negro, de "lo nuevo", esa huella indeleble del afán de modernidad (aunque en este caso entre posmodernos). Afán chauvinista, más que exhibicionista, es el de querer sacar de la sombra a la poesía francesa a partir de lo que Bernard Heidsieck llama "la nocion de coraje, la voluntad de exponerse". Las revoluciones artísticas no se imponen a golpe de manifiestos y de la batahola de sus promotores, sino gracias a la concepción de obras de calidad.

domingo, 27 de mayo de 2007

entresijos y gallinejas

en una de las webs más interesantes de la red, de uno de los autores más interesantes del panorama patrio, j. a. millán (jamillan.com), encuentro este manifiesto. me parece exactísimo, pero no por entero. la prosificación de determinadas zonas de la poesía actual provoca, creo, el alzamiento de la poesía contra la propia poesía, el riego de sus áreas desertificadas, el triunfo de la verosimilitud sobre la verdad. los mismos despropósitos líricos ha producido en nuestro siglo la magnificación de lo anecdótico que la sobredosis de ripios, estrofas y andamiajes pretendidamente poéticos. el autor acierta sin embargo de forma meridiana al reivindicar el necesario predominio del componente rítmico en la poesía: poesía es sonido. leamos, comprobemos, veamos, escuchemos.


Héctor A. Piccoli

Manifiesto fractal



Vivimos
el desolado tiempo de la prosificación de la poesía.

La prosificación de la poesía –que cobra un fuerte impulso con la "antipoesía" de la década del sesenta del pasado siglo– es un fenómeno translingüístico, no disociado de la decadencia generalizada de la palabra en todos los órdenes de la vida social contemporánea: desde los problemas ortográficos y de lectocomprensión en la escuela primaria –paradójicamente, en una época tan abundante de pedagogos– hasta la indigencia expresiva y el imperio del anacoluto en la producción escrita de innumerables académicos y "profesionales de la lengua". El desvalimiento de la palabra está sospechosamente acompañado de la hipnótica profusión de la imagen gráfica, del ícono, profusión de la que el "muñequerío" que puebla la www no es más que un ejemplo. No se necesita mucha agudeza para adivinar los fines de esta estrategia del poder: si se nos despoja de la palabra, se nos despoja a la vez de la capacidad de articular el pensamiento…



El hecho es que este estado de cosas ha llevado a la poesía hasta un límite sin precedentes: precisamente, el de la carencia de cualquier tipo de límite dentro del cual reconocer su identidad. No existe en este momento un arte más absolutamente falto de identidad que la poesía. Literalmente, cualquier cosa puede serlo; y naturalmente, no llegamos con esto ni siquiera a los deslavazados asertos del tipo "la poesía debe ser hecha por todos", o los alusivos a su supuesto deseo de revelación neumática, sino a una ley de la inexorable dialéctica: lo que puede ser cualquier cosa, no es nada. Hoy, quien tan sólo en la situación adecuada –sea una presentación literaria o un festival de "poesía"– lea un trozo tomado al azar de un pasquín de provincia, tiene las más altas probabilidades de ser aplaudido como poeta. Ni qué decir si modula lo leído martilleando sílabas torpemente repetidas con cierto dejo melancólico-arrabalero en boga, incluso entre numerosas representantes femeninas del gremio. Hemos oído hace unos años a un colega colombiano, invitado a un evento poético local, formular este fenómeno de la prosificación con una precisión insuperable: interrogado por el moderador sobre cómo procedía él para escribir sus poemas, respondió muy ingenuamente: "Muy sencillo: primero, escribo todo seguido, y después, lo parto…". Lo más preocupante no fue en verdad oír tamaño disparate, sino comprobar que la totalidad del público asistente (en el que abundaban conspicuos representantes de la poesía porteña y local) recibió la confesión como si el hombre hubiera dicho: "En Colombia llueve…" Tal es el grado de sordera reinante.


Ha llegado el momento de repensar la esencia rítmico-musical del verso.



…el ritmo del verso es considerado sobre el mismo principio que el de la música o el canto. En todo verso se reconoce la presencia de un período rítmico equivalente al compás musical. [1]


No estamos diciendo que el verso "libre" –término que por supuesto no es antagónico de rítmico– como canon literario preponderante, relativamente joven en la historia de la humanidad, no pueda ser poesía; sí estamos diciendo que, frente a esa juventud, es saludable recordar que el verso métrico, aliterante y "musical", unido al canto, al teatro, a la danza, a los rituales y las fórmulas encantatorias, se pierde en la noche de los tiempos… La relación congenial de música y poesía puede verse en ese momento tan particular de confluencia que es el Lied (Schubert, Schumann, Brahms, H. Wolf, etc.) con singular claridad. La degradación generalizada de la palabra poética, por el contrario, hace estragos en el actual cancionero popular (y no precisamente en el folklórico…).

Allanando sin piedad la poesía con argumentos de falsa contemporaneidad, el siglo XX "poetizó" un importante caudal de su prosa literaria más representativa. Recuperemos ahora la magia, la función conjural de la palabra: repoeticemos nosotros la poesía.



En la disolución de la poesía como arte, otros dos hechos han desempeñado un papel fundamental: la abstrusa idea de que –a diferencia de la pintura o la música, por ejemplo– el arte poético no estaría constituido por un corpus de técnicas transmisibles y condicionantes, absolutamente necesarias para la creación, y el consecuente destierro de la poética al reino del olvido. El dominio técnico, que resulta obvio para el músico más espontaneísta, aunque no pueda siquiera leer una partitura, parece a la mayoría de los modernos "poetas" un imperativo demencial, o, al menos, el producto de una mente anacrónica e inclinada a cegar la inagotable Castalia de su inspiración.

El resurgimiento de la poesía es impensable sin la reformulación de una poética.



La disposición de la palabra para la comunidad era aún enseñada y aprendida en el siglo XVII, puesto que el orden de la palabra era parte del orden del mundo. De allí surgió la importancia de la preceptiva, de la poética. Y así como la intimidad de la fe en nada era afectada por el aprendizaje del catecismo, en nada lo era tampoco la fuerza de la poesía por el aprendizaje de la poética. Percibir contradicciones en esto es propio de la modernidad desde el Sturm und Drang y el romanticismo. [2]

Para nosotros, que más acá de la modernidad padecemos eso que se ha dado en llamar "postmodernidad", el resurgimiento sólo puede adoptar la forma de un neoconstructivismo. Pues así como el hipertexto [3], lejos de ser sinónimo de caos –como quiere más de un profeta postmoderno–, sólo representa un orden distinto y superador, así también el nuevo arte ha de construir ordenando, y para eso debe aviarse de las mejores tradiciones del pasado. Esas tradiciones no se agotan en los grandes -ismos de los siglos XIX y XX: la coherencia arquitectónica de la cosmovisión barroca, por ejemplo –por paradójica que esta afirmación pueda resultar–, tenga quizás más que ofrecer a nuestra mirada que la de cualquier otro período histórico.

(...)



[1] T. Navarro Tomás, Métrica española, Reseña histórica y descriptiva, Guadarrama-Labor, Madrid-Barcelona, 1974.

[2] Erich Trunz, Weltbild und Dichtung im deutschen Barock (Imagen del mundo y poesía en el barroco alemán), Verlag C. H. Beck, München, 1992.

[3] Definido sobriamente en la informática como «tratamiento no secuencial de la información».

viernes, 25 de mayo de 2007

La desgracia.

Estimados señores Filvit y Yusformén:

Me encuentro una cita maravillosa de un loco, y me asalta un nuevo cargamento de interrogantes mosqueros. Un tema de esos más viejos que el sol. Poesía y Sufrimiento; o Poesía o Sufrimiento; o el Sufrimiento de la Poesía; o la Poesía del Sufrimiento; etcétera.
Que las conclusiones no son difíciles. Pero ilústrenme con historia, de donde viene y por qué, y adónde va, el perpetuo matrimonio entre poesía y desgracia. Y si es cierto.
Atentamente,

Myrna Minkoff.


“Mire usted, Bardamu, la guerra*1, gracias a los medios incomparables que nos ofrece para poner a prueba los sistemas nerviosos, ¡hace de formidable revelador del espíritu humano! Vamos a poder pasar siglos ocupados en meditar sobre estas revelaciones patológicas recientes, siglos de estudios apasionados… Confesémoslo con franqueza… ¡Hasta ahora sólo habíamos sospechado las riquezas emotivas y espirituales del hombre! Pero en la actualidad, gracias a la guerra, es un hecho… ¡Estamos penetrando, a consecuencia de una fractura, dolorosa, desde luego, pero decisiva y providencial para la ciencia*2, en su intimidad!...”

(Louis-Ferdinand Céline, "Viaje al fin de la noche")

*1 léase "el sufrimiento", sgún la metáfora que entiendo.
*2 léase "la poesía"



miércoles, 23 de mayo de 2007

La divertida losa de los nombres propios

Selección de dos poemas ganadores de los diez que se muestran en el catálogo del certamen Arte Joven La Latina, 2006. (Dos de diez, igual veinte por ciento, igual curiosidad pero no casualidad). Se añade la sinopsis de cada obra, escrita por su respectivo autor. Jurado del premio: D. Enrique Gracia.


Modalidad: poesía / primer premio
Título: El criado del pobre mercader
Carlos Pérez Sacau
"Serie de poemas breves que me encuentro medio inventados por la calle, los recuerdos de mi mano luego los visten de palabras. Sigo creyendo en las distintas tonalidades de la magia"



GLORIA

Hay quien dice que estoy Lorca perdido

Aunque me levante Huidobro
o pasee Rilkemente por el parque

Quizá es porque me ven
mirando Goytisolo por la ventana
y sin avisar sonrío Cortazado

Quise aprender a volar
y el suelo se Rimbaudó conmigo

nunca he sabido Whitmanar poemas
ni quedarme Hierro escuchando música

Pero en los bares, eso sí,
entre humo y vasos
aguanto Gloria toda la noche.


Modalidad: poesía / accésit
Título: Segunda mano
Andrés González Castro
"Segunda mano es un poema plagado de citas y referencias literarias para rendir un homenaje a diversos materiales que a este autor en particular le han dejado una huella indeleble. En síntesis, abunda la idea de que la literatura, pese a su inutilidad, es necesaria."



SEGUNDA MANO:


Por la falta de espacio me desprendo
de diversos efectos personales

Un pelo de la barba de Ramón Valle-Inclán.

Trazas de madre cinericia de Paul Celan

Un racimo de uvas de la ira.

La tapa del barril en que Jim Hawkins espiaba a John Silver.

La raspa repelada de un pescado que arrastró por tres días con sus noches a un viejo por el mar.

Un yelmo de Mambrino.

Un camino con cardos y chumberas.

Un divino tesoro.

La piedra que quebró la noble testa del soldado que hallaba por su mal las dulces prendas.

Muestras diversas de entomólogo, como un escarabajo hallado en Praga, mariposas que vuelan en Macondo y hormigas que aparecen en la mano.

Una tierra baldía (...)


NOTAS AL PIE:
No se ha omitido la identidad de los autores por considerar que el acto de participar y ganar un concurso implica la voluntad de difusión de la propia obra.
No se añade comentario subjetivo a la espera de soporte teórico.

sábado, 19 de mayo de 2007

La bofetada blanda: biología, ínfulas y poetas de la poesía. (Propuesta de nuevas medidas)

"La expresión "poesía joven", pronunciada con suficiencia por un funcionario cultural, retumba en nuestros oídos con la fuerza de una bofetada blanda. La sola idea de clasificar la poesía con base en un criterio de edad habla, eminentemente, de la pereza mental que aqueja a esos funcionarios; de una parálisis crítica que se conforma con raseros que atienden, no a la estética, no a la literatura, sino a la sociobiología: distinciones de género, en el caso de la poesía femenina; de respeto a la legalidad, en el caso de la poesía carcelaria; de desarrollo del organismo (que no de la mente ni la sensibilidad), en el caso de la poesía joven."

(Manifiesto "Sin Propuestas para el próximo milenio", por Luigi Amara y Sergio Valero
Sigue en: http://www.letraslibres.com/index.php?art=7273)




Es un placer descubrir en artículos como el que contiene el fragmento anterior, la sencilla exposición de algo que ya no debería tener que repetirse por lo obvio, algo que teóricamente es bien sabido por todos y bien razonable, (teóricamente; ahí sigue la caterva de concursos, ediciones, y antologías para la "poesía joven", las reivindicaciones con sujetador en mano de la "poesía femenina", etc.).
Lo claro y lo simple de esa bofetada blanda, lo irrisorio de las etiquetas biológicas para las letras.

No parece necesario añadir nada al enésimo manifiesto en defensa de una poesía sin cortapisas de Luigi Amara y Sergio Valero, pero quisiéramos ampliar la propuesta, como CASPA que somos, y a modo de complemento, con algunas medidas prácticas. A saber:

-- que por ley se imponga a los poetas el divorcio obligatorio de su poesía, de manera que el/la poeta pueda definirse como joven/jóvena, femenino/a, carcelario/a, homosexual/a, etcétera, mientras su poesía por otra parte, libre de la atadura conyugal, pueda declararse a sí misma joven, aburrida, pintoresca, amarga, pedante o genial, no teniendo por qué coincidir el epíteto de ambos, creador y criatura, en ningún caso.
(Esto debería hacerse a través de un censo de poetas y poesías ampliamente detallado, posteriormente puesto a disposición del público, de manera que al enfrentarse a cada texto y/o poeta uno supiera a qué atenerse).

-- que, una vez hecho esto, puedan desembarazarse de la poesía las tertulias y encuentros poéticos, suponiendo el no tener que escribir ni leer versos, ni teorizar sobre ellos, un gran ahorro de tiempo, que sería aprovechado para tratar exclusivamente las características personales de los poetas.

-- que a modo de experimento se cree un comité de buenos poetas ancianos (de más de 30 años) y hombres (no mujeres) que participen con pseudónimos y documentos falseados en concursos de poesía joven y poesía femenina, respectivamente. Y los ganen.

-- que se creen concursos para personas con índice de masa corporal superior a 27 , para hijos de padres divorciados, para guapos, para alérgicos, y para hipotecados, siendo éstos, a nuestro entender, importantes colectivos que, como el joven o el femenino, tienen una manera particular y unidireccional de entender el mundo, y por tanto de escribir poesía.

-- que el gobierno conceda a quien lo solicite la posibilidad de ser poeta joven y mujer (subvencionando operaciones quirúrgicas si fuera necesario), en aras de la igualdad, la paridad, y la calidad literaria que se demuestra en dicho rango.

-- que asimismo conceda a las personas que ya posean por naturaleza dichas condiciones (las de ser poetas jóvenes y mujeres), la posibilidad de dejar de serlo.

(Estas medidas, entre otras, serán apoyadas en todo momento por CASPA, no teniendo otro fin que el de conciliar seriamente lo absurdo de la etiqueta con maneras creativas de ampliar el horizonte poético impuesto. Se aceptarán por tanto sugerencias que vayan en la misma línea)

viernes, 18 de mayo de 2007

manifiesto, de nicanor parra

Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra.
-Nuestra primera y última palabra-
Los poetas bajaron del Olimpo.

Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.

A diferencia de nuestros mayores
-Y esto lo digo con todo respeto-
Nosotros sostenemos
Que el poeta no es un alquimista
El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.

Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos.

Además una cosa:
El poeta está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.

Este es nuestro mensaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
Al poeta Barata
Al poeta Ratón de Biblioteca.
Todos estos señores
-Y esto lo digo con mucho respeto-
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Redactando sonetos a la luna
Por agrupar palabras al azar
A la última moda de París.
Para nosotros no:
El pensamiento no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.

Nosotros repudiamos
La poesía de gafas oscuras
La poesía de capa y espada
La poesía de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
La poesía a ojo desnudo
La poesía a pecho descubierto
La poesía a cabeza desnuda.

No creemos en ninfas ni tritones.
La poesía tiene que ser esto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.

Ahora bien, en el plano político
Ellos, nuestros abuelos inmediatos,
¡Nuestros buenos abuelos inmediatos!
Se refractaron y se dispersaron
Al pasar por el prisma de cristal.
Unos pocos se hicieron comunistas.
Yo no sé si lo fueron realmente.
Supongamos que fueron comunistas,
Lo que sé es otra cosa:
Que no fueron poetas populares,
Fueron unos reverendos poetas burgueses.

Hay que decir las cosas como son:
Sólo uno que otro
Supo llegar al corazón del pueblo.
Cada vez que pudieron
Se declararon de palabra y de hecho
Contra la poesía dirigida
Contra la poesía del presente
Contra la poesía proletaria.

Aceptemos que fueron comunistas
Pero la poesía fue un desastre
Surrealismo de segunda mano
Decadentismo de tercera mano
Tablas viejas devueltas por el mar.
Poesía adjetiva
Poesía nasal y gutural
Poesía arbitraria
Poesía copiada de los libros
Poesía basada
En la revolución de la palabra
En circunstancias en que debe fundarse
En la revolución de las ideas.
Poesía de círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
«Libertad absoluta de expresión».

Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué escribían esas cosas
¿Para asustar al pequeño burgués?
¡Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona
Sino cuando se trata del estómago.

¡Qué lo van a asustar con poesías!

La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una poesía del crepúsculo
Por una poesía de la noche
Nosotros propugnamos
La poesía del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la poesía
Deben llegar a todos por igual
La poesía alcanza para todos.

Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto-
La poesía de pequeño dios
La poesía de vaca sagrada
La poesía de toro furioso.

Contra la poesía de las nubes
Nosotros oponemos
La poesía de la tierra firme
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos-
Contra la poesía de café
La poesía de la naturaleza
Contra la poesía de salón
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.
Los poetas bajaron del Olimpo.

jueves, 17 de mayo de 2007

el nacimiento de la caspa

Generalmente se piensa que la caspa es un problema capilar, en gran medida, porque la manifestación física de esta enfermedad se da en el cabello. Sin embargo, tanto sus causas como síntomas se presentan en la piel que recubre el cráneo: el cuero cabelludo.

Un estudio del Cecil Texbook of Medicine, en el cual se hace énfasis en la prevalencia de las enfermedades dermatológicas en Estados Unidos, revela que entre las 18 más comunes, la caspa es la tercera que afecta en mayor proporción a los ciudadanos, sobrepasada ligeramente por algunos tipos de acné. La cifra revela que el 2.82 por ciento de la población la padece.

Su término científico es "dermatitis seborrea" , una inflamación de la piel. La caspa, entonces, es una manifestación visual de esta enfermedad.

Desde hace algunos años, esta enfermedad se ha extendido al arte en general y a la literatura en particular. Es lógico que se haya cebado paulatinamente en dos de sus retoños más indefensos: por un lado, la narrativa española contemporánea y, por otro, la poesía. Y lo ha hecho sin distinguir edades, espacios, tiempos, categorías. Libros inundados de seborrea. Museos repletos de pityrosporum. Suplementos culturales que abusan de permanentes y de tintes.

En este foro virtual, diferentes especialistas en patologías de la creatividad debatirán libremente y tratarán de evitar la definitiva implantación de la caspa como un género artístico más.


Bienvenidos.